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18 de out. de 2013

Arenys vuelve la cara al mar



Arenys de Mar.- Un activo sin explotar como la actividad pesquera en Arenys de Mar es lo que persigue dinamizar el nuevo proyecto Pesca-Turisme. Una alternativa a la actividad tradicional mediante una oferta de carácter turístico, gastronómico, cultural y educativo. Arenys se convierte en el primer puerto de la provincia que diseña esta actividad, para la que ya cuenta con tres embarcaciones de artes menores de la Cofradía de Sant Elm.

El proyecto de Pesca-Turismo en Arenys de Mar marca la diferencia con otras iniciativas ya consolidadas, ya que el turista no formará parte de la tripulación del pesquero, sino que observará todos sus movimientos desde una embarcación especialmente habilitada, desde la cual conocerá los entresijos de la profesión e incluso podrá degustar los platos típicos que habitualmente se cocinan en una jornada de pesca, como por ejemplo el típico 'suquet' elaborado con los productos básicos del mar y los que aporta la agricultura en tierra.

El turista que, previo acuerdo con el armador de una de las tres embarcaciones de artes menores que hasta ahora han superado los cursos de capacitación, solicite el servicio del Pesca-Turismo no sólo disfrutará de un paseo en barca, si no que conocerá los distintos aparejos y artes de pesca, el lenguaje marinero e incluso las técnicas de radar y orientación. Visitarán los caladeros para observar como faenan los distintos barcos pesqueros con sede en el puerto de Arenys y además, acabarán haciendo un seguimiento del producto obtenido durante la jornada hasta la lonja, asistiendo a la subasta, que ahora se realiza de forma totalmente automatizada.

Nuevas vías de negocio

El proyecto nace de "una necesidad de ofrecer alternativas a un sector muy castigado" apuntó el concejal de Promoció Econòmica del Ayuntamiento de Arenys de Mar, Àlex Acero, fundador de la asociación Maresme Marítim que aglutina toda una serie de iniciativas de dinamización del litoral de la comarca. "Con esta actividad también se pretende ayudar a las empresas implicadas en el sector" tales como restaurantes o comercios relacionados.

Durante la presentación oficial del proyecto Pesca-Turisme, el alcalde de Arenys de Mar, Estanis Fors, destacó que se trata de una iniciativa ambiciosa "un macroproyecto que intenta relanzar la industria del mar" eludiendo la dinámica habitual durante muchos años a través de la cual "el pueblo daba la espalda al mar". En la misma línea se expresó el diputado Benet Maimí, el primero que presentó la iniciativa en el Parlament de Catalunya en el 2007 "lo que demuestra la dificultad burocrática que supone impulsar nuevas iniciativas". Maimí insistió en la importancia del proyecto al "conjugar dos sectores, el primario y el turístico".

La iniciativa turística es sólo la primera base para desarrollar un proyecto mucho más ambicioso en Arenys de Mar, en parte ligado a la propuesta de Ports de la Generalitat que contempla un Museo de la Pesca. Más allá, queda el proyecto de acoger en el principal puerto del Maresme un centro excelencia e interpretación de la acuicultura, teniendo en cuenta que es un sector "en el que los catalanes hemos sido pioneros" y que es clave para el impulso económico de un país "teniendo en cuenta que el 70% del pescado que consumimos es importado".
Uno de los impulsores de la idea, el pescador Ramon Tarridas, muestra su optimismo ante la materialización del Pesca-Turisme "una alternativa que nos permite abrir otras vías de negocio" en un sector muy desconocido por la sociedad, pero que por otra parte "está lleno de romanticismo". De esta forma, los barcos pesqueros podrán aprovechar las temporadas de veda para dar un nuevo uso a sus embarcaciones.

Pese a la envergadura del proyecto y a la importancia que para el desarrollo del sector de la pesca en la comarca supone el Pesca-Turisme, no asistieron a la presentación representantes destacados de la Generalitat que habían sido invitados, como el propio conseller de Agricultura, Ramaderia i Pesca o el Director General de Pesca, Jordi Ciuraneta. Todos ellos se excusaron en reuniones de mayor importancia, lo que para los representantes del territorio supuso "cierta decepción" ante lo que supone una falta de apoyo institucional a la descentralización de las actividades pesqueras y náuticas. Por su parte, el Patrón Mayor de la Cofradía de Arenys de Mar, Antoni Marzoa, tampoco pudo asistir a la presentación pero envió un texto de apoyo a la iniciativa que fue leído por el concejal Àlex Acero.


Leer más: http://www.lavanguardia.com/local/maresme/20131018/54391360816/arenys-de-mar-pesca-turismo-proyecto.html#ixzz2i6mJHnvq
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24 de mar. de 2013

El último madrillero del Ebro. | Como puños - Blogs larioja.com

El último madrillero del Ebro. | Como puños - Blogs larioja.com:

Félix Elvira, pasaba -a inicio de este siglo- por ser el último pescador y vendedor de Madrillas que seguía en activo en toda la cuenca medio-alta del Ebro.
En la localidad Navarra de Mendavia vivía Félix Elvira “El picha”, un curtido hombre de río, que pese a llevar sesenta años a sus espaldas, todavía desarrollaba la pesca con red desde su pequeña y tradicional embarcación en las turbulentas aguas del río mas caudaloso de la Península, el Ebro. La necesidad de otros años la había cambiado por una desmedida afición al río, compartida por toda su familia. Hermanos, padre, abuelo…. eran “madrilleros”, pescadores con barco plano que de una forma tradicional pescaban madrillas, también conocidas como bogas o loinas (Chondrostoma toxostoma) .También barbos, carpines, anguilas y muchas otras especies que poblaban abundantemente el cauce del Ebro hace tan sólo unos años. Sus últimas actuaciones fueron para una Cofradía de Logroño, la de “San Bernabé”, que tiene a tradición el día de su patrón obsequiar a todos los logroñeses y demás visitantes con un pez y un pan. Para mantener tal tradición cuentaban con Félix que cada primavera desempolvaba sus redes y con la ayuda de otro madrillero jubilado fletaba su barco para rememorar pasadas jornadas. Un legado histórico y humano que se funde con el transcurrir del propio río.
El Barco y La PescaA Félix le gustaba llamar “barco” a su medio de trabajo, una pequeña barquilla de madera de 3 metros de eslora, de fondo plano, y excepcional capacidad de carga. Con dicha barca se maneja a la perfección entre remansos y corrientes, y es apta para llevar sobre sus tablas de pino embreadas a dos pescadores y mas de 250 kilos de pesca. Cada barco le dura 6 ó 7 temporadas, y precisa de un embreado al año para evitar las molestas vías de agua. En algunas ocasiones él mismo se la ha construido, pero últimamente se la hacía un carpintero del pueblo que tan solo cobraba 35.000 pesetillas por la embarcación, sin duda una ganga. A lo largo de toda su vida ha utilizado diferentes artes para la pesca, principalmente redes ó “Tresmayos” . Estas pueden tener diferentes longuitudes, si bien Felix utilizaba una de 60 metros de largo por 50 cm de ancho, que dependiendo del tramo a pescar se podía soltar formando un círculo cerrado (si se pescaba en mitad del cauce), o bien se sueltaba formando una sinuosa línea (cuando quería pescar un remanso o la parte final de una madre lateral o “galacho”). Otro sistema empleado con cierta nocturnidad y alevosía, fue el “sedal durmiente” larga línea de cuerda con varios anzuelos en todo su recorrido, que se cebaban con lombriz de tierra, y se recogían al amanecer tras haber permanecido toda la noche en el río. Con este procedimiento capturaban en aquellos años las más abundantes anguilas (Anguilla anguilla), que dicho sea de paso, hace varios años que no se ven. Por último también se usaba “la remanga”, red de malla muy fina que con forma de embudo se maneja con ambas manos ayudado de dos palos. Esta se utilizaba principalmente para capturar las apreciadas lampreas ó pez lobo (Noemacheilus barbátulus), que por su pequeño tamaño precisaban de malla fina , y se pescaban preferentemente al anochecer con “candelillo” . “En aquellos años la pesca se movía mas por la noche, y los guardias menos.”

Pescadores y Peces desaparecieron a la vez

En los años 60 y 70 la pesca estaba en su apogeo y eran varios los pescadores con barca que actuaban en el tramo medio-alto del Ebro, entre Burgos, La Rioja, País Vasco, Navarra y Zaragoza. Desde Miranda de Ebro hasta Gallur, en las cercanías de Zaragoza, ejercía Félix sus pesquerías en compañía y competencia de mas de una veintena de Madrilleros que tenían sus bases en Logroño, Mendavia , Calahorra y Tudela. “En aquellos años había competencia y nos repartíamos el río, pero también era mucha la pesca”. A través de la experiencia de Félix podemos indagar en las causas y los plazos de la desaparición de algunas especies y de cómo han aparecido otras. Hace una década el tramo medio-alto del Ebro se caracteriza por la gran abundancia de carpas (Cyprinus carpio), que según el madrillero no siempre fue así. “Hay mucha carpa y se enganchan en la red con la espina de la espalda, en ocasiones rompiéndola, allá por 1980 no había ninguna, tan solo carpines y en sitios muy concretos, bajábamos pescando hasta Gallur y allí comenzaba a verse alguna. Con los años todo se ha llenado de carpas, y se comen todas puestas de los peces del país , y también los alevines”.

A día de hoy, la llegada de siluros, pez gato, perca sol, y otras especies foráneas e introducidas ilegalmente han terminado por destrozar el ecosistema piscícola. Otra especie que ha fluctuado a la baja en el Ebro ha sido el Black-bass (Micropterus salmoides), especie bien conocida y apreciada tanto por el pescador como por aquellos que compraban su pesca. “El bass allá por la década de los ochenta abundaba por todo el río, sacábamos de todos los tamaños y era una pesca apreciada por su sabor, de la noche a la mañana dejo de ser abundante y hace varios años que no he sacado ninguno”. Aunque nadie lo diría, el Ebro en esta zona contaba con la Trucha común (salmo trutta) entre su fauna ictícola, y de ello pueden dar fe muchos pescadores de caña entrados en años La proximidad de diversos ríos trucheros que fluyen aguas en esta zona sin duda contribuía a esto, ríos de renombre como el Najerilla, Iregua, Ega, Arga y Aragón. “ Truchas hace ya 12 ó 14 años que no he pescado ni una en el Ebro. “He cogido truchas de hasta cinco kilos, preciosas de color. No es que fueran muy abundantes pero si habitual el pescarlas. Había tramos muy buenos para su pesca, mayormente en las cercanías de la desembocadura del río Iregua, allí al oscurecer sacabas en cada lance un montón de peces y siempre 7 u 8 truchas, ahora, ni de casualidad sale una.” La Tenca (Tinca tinca), pez apreciado por el pescador de caña no lo era menos por las pescadores de red, “Esa sí que era buena de comer, la tenca tampoco es que fuera muy abundante, pero se sacaban bastantes. Fueron desapareciendo, saliendo cada vez menos, hasta que al final resulta que llevo mas de 10 años sin ver una en el río” En lo que a barbos y madrillas se refiere antes eran mas abundantes, hace 30 años, incluso hace 15 siguían siendo los peces mas numerosos de la pesquería, seguidos por las omnipresentes carpas y acompañados del alburno (Alburnus alburnus) introducido hace unos 20 años y cuya evolución parecía estar en alza. “ hace 15 años Las Madrillas eran siempre más de las tres cuartas partes de la pesca, luego le siguían los barbos y por último las Carpas. Estas últimas entraban más cuando el agua estába turbia y, también cuando estába “Jara” (tomada ó semiturbia), si ven la red nadan sin tocarla.”
Félix tenía muy claro que de escasez de pesca y la disminución de su calidad obedece fundamentalmente a la elevada contaminación ambiental del Ebro, y destacaba curiosamente los efectos que los vertidos industriales de la comarca de Miranda de Ebro (Burgos) han causado siempre al río y a sus peces .Quita hierro a la contaminación de colectores urbanos, aguas fecales y detergentes de los pueblos ribereños, pues según su entender son precisamente en estos colectores donde acuden muchas especies en busca de alimento ,”donde el pez acude a comer no es mal agua”. Existe en la memoria ribereña del pescador una fecha concreta a partir de la cual parece que la riqueza y la abundancia piscícola bajó varios enteros, “Para mí que se jodió la pesca hace años, que se quedo la pesca sin fuerza en la superficie del agua, creo que fue un escape de aguas de Garoña (Central Nuclear en Burgos), decían que eran los desagües de Logroño pero yo me subí aguas arriba y los peces estaban igual. El día que murió la madre de la Valentina aquel día pesque yo de madrugada y metí el barco y salió un golpe tremendo de peces sin fuerza. Pegaban en el tresmayo y no caían, no se enganchaban. Fui a por la Guardia Civil para que lo verían y dijeron que de comer eran buenos, de esto ya hará por lo menos 26 años.” Un análisis en caliente nos podía llevar a pensar que la masificación de la pesca efectuada por los madrilleros hace tres décadas pudo ser el origen de la disminución de los peces, pero mas bien sucedió al contrario y, los pescadores de barca fueron desapareciendo por la degradación del propio río que redujo paulatinamente sus poblaciones de peces e hizo esta forma de vida muy poco rentable. La aceptación del pescado de río , principalmente madrillas , anguilas y barbos , en los mercados de toda la ribera era importante y existía cierta demanda. Igualmente el pescado capturado era vendido a mayoristas que lo trasladaban desde Mendavia a los mercados de grandes ciudades como Bilbao y San Sebastián. En aquellos años de abundancia y aguas claras Félix pescaba con una cuadrilla de 8 pescadores en cuatro embarcaciones y algunos días recogían hasta 3000 kilos de pesca que se distribuían desde MercaBilbao a todo el Norte. Con Félix se terminó una tradición piscícola, una forma de vía basada en la explotación sostenida de los recursos del Ebro. Ya no se ven madrillas ni barbos en los mercados, ni barcos amarrados a la orilla del río, los nuevos tiempos, la contaminación y la introducción de especies foráneas han abocado a la extinción a uno de los oficios mas antiguos y tradicionales de esta zona de la Rioja…El de pescador

21 de feb. de 2013

Dinosaurios, iglús y mucha diversión | El Viajero en EL PAÍS

Dinosaurios, iglús y mucha diversión | El Viajero en EL PAÍS:

...propuestas en España y otras cuatro más lejos para viajar con niños y no aburrirse...

Barcos en el puerto de O Grove (Pontevedra). / IAN AITKEN
01 Marisqueo en las playas de O Grove
PONTEVEDRA

Un viaje a Galicia con niños puede convertirse en una experiencia inolvidable si nos apuntamos a una ruta de marisqueo a pie en las playas de O Grove, acompañando a los que más saben: los auténticos pescadores de la zona. Con ellos descubriremos que la costa está mucho más habitada de lo que pensábamos y lo complicado que resulta pescar esos animalitos tan sabrosos.

La cita es en la Cofradía de Pescadores, donde se realiza el reparto de botas de agua. La ruta se inicia a pie, en compañía del guía, y se baja a la playa para buscar un buen banco de marisqueo. No será difícil encontrarlo, basta con fijamos donde están las mariscadoras, que nos enseñarán cómo trabajan y nos dejarán seguirlas en sus tareas de vigilancia, captura y resiembra. También nos enseñarán, entre otras cosas, a distinguir entre las almejas y los berberechos por la forma de sus conchas o las marcas que dejan en la arena. Podremos conocer cuáles son sus aperos de trabajo e intentaremos rastrear la arena para encontrar los preciados bivalvos. El guía, además, nos ayudará a descubrir otras especies de gran interés que conviven en la misma playa: algas, lombrices, caracolas... ¡la orilla nunca estuvo tan habitada!

Una vez se da por concluido el marisqueo, se sube a la lonja, donde se criban, pesan y etiquetan los productos de la mar que serán subastados por la tarde. Merece la pena pasarse a ver el espectáculo de la subasta a partir de las 16.00 h.

Dónde: Cofradía de Pescadores San Martín - O Grove, Pontevedra (Galicia). Cuándo: de lunes a viernes por la mañana durante 15 días al mes, en función de las mareas. Edad: más 3 años. Precio: menores de 6 años, gratis; mayores de 6 años, 7 euros. Información: www.pescanatur.es

3 de xan. de 2013

Málaga - Recuperadores de la tradición del sardinal - Málaga Hoy


Málaga - Recuperadores de la tradición del sardinal - Málaga Hoy:
Tres emprendedores se embarcan en la aventura de volver a construir sardinalesJ. C. CILVETI |

Tras realizar un curso de carpintería de ribera y aprender los fundamentos de la construcción de las barcas de pesca tradicionales de Málaga, José Manuel Montes, Víctor David Gil y José Luis Ortiz, decidieron apostar por rescatar la memoria de los sardinales, unas embarcaciones malagueñas que han caído en el olvido.

ImagenConstituidos en la asociación de carpinteros de ribera Stella Maris, estos tres emprendedores comenzaron a investigar sobre este tipo de embarcación, llegando a la conclusión de que los sardinales fueron mucho más abundantes que las reconocidas barcas de jábega. En una proporción de 4 a 1 con respecto a las barcas con artes de jábegas, los sardinales, durante muchas décadas pescando sardinas y boquerones con unas redes denominadas ‘de corte’, fueron las embarcaciones más usadas para la pesca en todo el litoral malagueño.

Con una construcción un tanto anárquica en cuanto a sus dimensiones, los sardinales que por norma general medían 5 ó 6 metros de eslora y desplazaban entre 300 y 350 toneladas, llevaban una vela latina para navegar, además de disponer de varios remos que su tripulantes (entre cuatro o cinco) usaban generalmente para las maniobras.

Recientemente galardonados en Vélez - Málaga con el premio al Mejor Proyecto Empresarial, estos tres malagueños, en breve iniciarán la construcción de su primer sardinal; una obra que realizarán gracias a la ayuda del ayuntamiento de El Borge que las ha cedido un local para comenzar esta aventura.

Con un coste por embarcación que no superaría los 2.500 euros y con la intención de que todos los materiales que se usen para la construcción de estas barcas sean de origen malagueño, la asociación de carpintería de ribera Stella Maris ha apostado por la recuperación de los sardinales.

Unas tradicionales embarcaciones que como seña de identidad, según refieren estos emprendedores, lucían en su casco una línea de color negro en memoria de los pescadores fallecidos en la mar, y que al parecer, es la responsable de que a los malagueños se les denomine como “boquerones”.


6 de mar. de 2012

Una tradición desde el siglo XV - Diario de Mallorca

PEP CÓRCOLES Cuatro días antes de Navidad, se abre la temporada del jonquillo. Tanto es así que este suculento pescado se asocia en muchos hogares al aperitivo de la comida navideña. Es muy tradicional tomarlo en forma de croquetas (raoles en catalán). La pesca del jonquillo es ancestral y se tienen noticias de ella a partir del siglo XV. Acabada la temporada de la llampuga a finales de noviembre, muchas barcas permanecen paradas y los pescadores de vacaciones. Llegando Navidad muchos anhelan salir para empezar a capturar unos de los pescados importantes para su renta anual. Desde hace un tiempo la pesca del jonquillo está también limitada a un cierto número de capturas para evitar acabar con la especie y por las fluctuaciones de precio.
 El contingente máximo permitido es de treinta kilos por embarcación. Además, las barcas inscritas en la campaña de jonquillo no pueden faenar otro tipo de especies. El arte y su uso Se pesca con un arte específico llamado jonquiller o jonquillera que presenta varias formas según la manera en que va armada la corona de malla muy fina con la cual se coge el pescado.
La forma en que capturan el jonquillo combina las técnicas de cerco con las de arrastre. Inicialmente los pescadores localizan las molas o cardúmenes de jonquillo con la ayuda de sondas electrónicas.
Cuánto se encuentra una mola de este pescado, se marca con una boya, un cordel de hilo y un peso. Después de dar un par de vueltas para ver si es jonquillo o cabotí (Pseudaphya ferreri), puesto que este último se pesca con la misma arte, se sueltan una tralla y unas boyas hasta que llegan al pescado. Se apaga el motor y se suelta el ancla para detener completamente el barco. Cabe explicar que el jonquillo no se dispersa cuando el barco da unas vueltas para comprobar las lecturas de la sonda. Al revés, tiende a apiñarse aún más. Una vez anclado sobre el cardumen se suelta el jonquiller. La red está formada por tres partes principales: bandas, manga y corona; con una luz de malla que disminuye progresivamente a medida que se acerca al final de la manga, donde puede llegar a ser de 2 milímetros. La parte inferior de las bandas va cargada con unos pesos de plomo de forma que descanse sobre el suelo. En la superior, unos pequeños flotadores ayudan a que se mantenga abierta en forma de gran saco. Izado lento Una vez calado el arte, los pescadores comienzan a jalar de los cabos que lo sujetan a mano o con pequeños tornos eléctricos. La velocidad de izado es muy lenta para no dispersar al banco. Se efectúa desde uno de los costados de la embarcación. "El arte se desliza sobre el fondo, planchándolo pero sin arrastrar –cuenta mestre en Cosme Borràs, pescador jubilado de la cofradía de Pollença– Se trata de un arte que no daña el ecosistema. Nos interesa que no lo haga porque entre la gravilla y arena del fondo están los huevos que nos proporcionarán la pesca del año próximo".
El jonquiller engloba el cardumen con su boca y esté va transitando por la manga. El resto de especies escapa rápidamente por entre la luz de la malla o por la boca pero el jonquillo tiende a apiñarse posiblemente para parecer un animal mayor y hacer desistir al posible predador. La red se va haciendo más fina hasta que llega a la corona, el saco final, y el pescado queda atrapado.
Rentabilidad Pescar jonquillo es una tarea muy laboriosa. Aunque parezca que el cupo máximo de 30 kilos es muy restrictivo cabe explicar que muchos días la mayoría de embarcaciones no llegan a completarlo. Cada calada de la red puede suponer entre 40 minutos y una hora de trabajo, para muchas veces izar unos pocos puñados de pescado. Sin embargo, volver a puerto con sólo cinco kilos ya supone ingresar unos 200 euros.

17 de nov. de 2011

Xàbia posee uno de los últimos pesqueros de arrastre construidos con el modelo artesanal valenciano :: elperiodic.com


La Associació de Barques Tradicionals de Xàbia ha trasladado esta semana al municipio la embarcación “Pacurri” a un solar municipal cedido por la concejalía de Patrimonio. En concreto, la barca está junto al Canal de la Fontana, en un terreno integrado en el polígono H y que ha sido vallado por el departamento de Servicios. Allí permanecerá a la espera de encontrar financiación para que pueda ser rehabilitada y ser utilizada como recurso turístico, didáctico o para la divulgación de la cultura marinera.

Al menos este es el objetivo que persigue la Associació de Barques Tradicionals de Xàbia, constituida con el fin de salvaguardar la cultura y el rico patrimonio marítimo local y que desde 2005 persigue el complejo e interesante proyecto de recuperación del “Pacurri”

Se trata de una embarcación tradicional de arrastre datada de 1932, fondeada en el puerto de Calp desde que fuera dada de baja y que desde finales de 2008 ha permanecido varada en los astilleros Belliure. Según explican desde el Museo, la embarcación es muy interesante desde el punto de vista patrimonial ya que, aunque preparada para navegar a motor, es una de las últimas construidas siguiendo el modelo tradicional valenciano de la vela latina. Una vez restaurada y aparejada, quedará como un "llaut" de principios del siglo XX, pero con todos los sistemas de navegación y seguridad propios de una embarcación moderna dedicada al transporte de pasaje.

Desde que la asociación se planteó la rehabilitación del Pacurri, pidió colaboración al Ayuntamiento de Xàbia, ya que el apoyo de la administración pública era fundamental para conseguir la cesión de la embarcación. Las posibilidades que presenta respecto a la difusión del patrimonio marinero tradicional, así como su valor emblemático para la imagen de Xàbia, hizo que el Consistorio aceptara la cesión del barco y se lo escriturara al 50% a finales del 2006 con la condición de que no podrá trasmitir su titularidad ni ejercer con él la pesca extractiva.

La tramitación burocrática ha sido larga. Hasta finales del 2008 no se consiguieron los papeles necesarios para empezar propiamente la restauración. Esos tres años amarrada al puerto de Calp, sin que se le hiciera el mantenimiento propio de una barca de madera, acabaron por pasarle factura y en diciembre de 2008 acabó semihundida. Se tuvo que "sacar al seco", lo que echó a perder todavía más el ya deteriorado casco de madera, de forma que la restauración se hace ahora más necesaria, según los informes que maneja el colectivo.

Al respecto, la asociación cuenta con un proyecto redactado y visado por el colegio oficial de Ingenieros Navales. Sin embargo, el coste de los trabajos necesarios rondaría los 400.000 euros por lo que se están buscando vías de financiación y otras fórmulas alternativas para, al menos, poder empezar con el proyecto.

Menorca.info - La gloria de la pesca tradicional sobrevive


Menorca.info - La gloria de la pesca tradicional sobrevive:

La embarcación de pesca profesional más antigua del puerto de Ciutadella, el llaüt “María Gloria”, se resiste a abandonar el mar, su casa durante los ultimos 45 años desde que fuera botado por primera vez el 19 de marzo de 1966. El pasado 30 de octubre, la barca de artes menores puso punto y final a la actividad profesional, y gracias a un acuerdo a tres bandas, entre el propietario José María Mercadal, el Ayuntamiento de Ciutadella y Amics de la Mar, la embarcación se ha salvado de se desballestada al pasar a manos de una institución. Esta previsto que hoy mismo se firme ante notario la cesión del bien al Consistorio, que a su vez sellará un convenio para que la entidad cultural relacionada con las actividades etnológicas y culturales de la mar custodie la barca para la recuperación y difusión de la navegación tradicional. Tres generaciones Confesaba ayer el todavía propietario, José María Mercadal, que le daba “mucha pena” entregar una barca de gran significado para una familia que durante tres generaciones se ha dedicado a la actividad pesquera. La afición comenzó con su abuelo Agustín Mercadal Ribot y su padre Pedro Mercadal Cortés, a quien “les gustaba ir a pescar a Macarella en verano”. De su propiedad fueron también las embarcaciones pesqueras “El Farragut” primero y después “Pedrito”, que tras sufrir un temporal de mestral “y pasarlo mal”, recuerda Mercadal, su padre encargó al “mestre d’aixa” Joan Cerdà Cifré que se construyera un llaüt más fuerte y sólido de 40 palmos”, que acabó siendo el “María Gloria”. Y así nació una embarcación gemela (se hizo con el mismo patrón) que otros emblemáticos barcos tradicionales de Ciutadella, como el “San Rafael” y el “Besitos”, bote insignia de Amics de la Mar. Las barcas de madera “son caras de mantener” y la falta de patrones en el puerto que se hagan cargo de su explotación son dos de los factores que han propiciado que el “María Gloria” pase a la denominada lista octava, la reservada para barcos propiedad de diferentes instituciones. No obstante, el llaüt, con su eslora de 8,26 metros y la manga de 2,57, se retira en un estado de forma óptimo haciendo gala de que las construcciones tradicionales tienen mucho aguante. Como anécdota, comenta Mercadal que su padre compró en 1965 un motor de la marca Perkins importado desde Inglaterra que ha estado funcionando a la perfección hasta hace poco. Lo curioso es que el mecanismo propulsor de tres cilindros, “el no va más de los motores de la época”, fue adquirido por 75.000 pesetas, un dinero con el que por aquella época “te podías comprar una casa en el centro de Ciutadella”, señala. La gloria del puerto A lo largo del último medio siglo, las embarcaciones propiedad de la familia Mercadal han sido explotadas por doce patrones diferentes. La saga familiar no continuará con la actividad pesquera, pero al menos la barca seguirá amarrada en el puerto de Ciutadella como testimonio de una navegación y una actividad artesanal que poco a poco va perdiendo peso en la Isla. Bajo la propiedad del Ayuntamiento y la supervisión de Amics de la Mar, el llaüt que fuera propiedad de los Mercadal seguirá siendo durante muchos años una vieja gloria del puerto de Ciutadella, la misma que logro sobrevivir, gracias a sendas restauraciones, a las devastadoras “rissagues” de 1984 y 2006.