31 de ago. de 2011

Una carpintería para la historia · ELPAÍS.com

Una carpintería para la historia · ELPAÍS.com: "Una carpintería para la historia Un astillero de Bueu es el único en Galicia reconocido como bien cultural"

Cuando a los 14 años Manuel Purro terminó el colegio, sabía que su destino era ser aprendiz en la carpintería de ribeira de su padre, en el municipio pontevedrés de Bueu, en la península del Morrazo. "Fui un privilegiado por poder ir a la escuela pública. Cuando terminé, ayudaba por las mañanas en la carpintería y por la tarde iba a una academia de bachillerato donde aprendí álgebra", cuenta Purro, quien, a sus 73 años, recuerda que en sus comienzos acompañaba a los operarios a transportar la madera en carros de bueyes desde las fincas en las que compraban los árboles. Tal era el tamaño de los troncos que se necesitaban tres hombres para talarlos con una sierra portuguesa y era en ese mismo emplazamiento donde se cortaban los tablones para la construcción de los barcos.

Durante el siglo pasado, en la ría de Pontevedra llegaron a funcionar un centenar de carpinterías dedicadas a la fabricación y mantenimiento de embarcaciones. La desaparición de estos astilleros se produjo por el abandono de las prácticas artesanales al surgir nuevas técnicas industriales de construcción con poliéster -fibra de vidrio- que abarataban la mano de obra. A esto hay que sumarle la Ley de Demarcación de Costas, que prohibía edificar a menos de 100 metros del nivel máximo de pleamar. Algo impensable para un negocio que necesita levantarse en las playas para facilitar la botadura de los navíos.Su astillero, del que tomó las riendas con 32 años, es conocida en Bueu como la carpintería de Purro y la única de la costa que sobrevive en la actualidad. Cesó su actividad en 2003 y, después de 10 años de lucha con el Gobierno de Galicia, la Asociación de Amigos de las Embarcaciones Tradicionales Os Galos ha conseguido que sea declarada como Bien de Interés Cultural por la Dirección Xeral de Patrimonio de la Consellería de Cultura.

Pero Purro se negó a abandonar un oficio que formaba parte de su vida y que le obligaría a despedir a sus empleados. "Me gustaba mi trabajo porque lo considero una obra de arte. Mi mayor satisfacción era ver los barcos terminados y botarlos al mar", explica.

Purro comprendió que su negocio familiar estaba abocado a desaparecer al conocer que ninguno de sus hijos seguiría con una tradición que comenzó cuando la abuela del carpintero, al finalizar la Guerra Civil, compró el taller para que el padre de Purro tuviera una empresa propia. Un modesto astillero ligado íntimamente a la historia marítima de los habitantes de Bueudonde trabajaron y se formaron muchos profesionales y donde se construyeron infinidad de embarcaciones.

En un año fabricaban hasta cuatro naos, y el 30% del trabajo lo ocupaba la reparación y mantenimiento de pequeños barcos. "La nave más grande que hicimos medía 25 metros de eslora y tardamos 10 meses en construirla", afirma. Ocho hombres trabajaron en su realización, por la que cobraron dos millones de pesetas en 1974. Un valor que triplicó el presupuesto inicial debido a la crisis del petróleo de esa década, que encareció el transporte y los materiales. La retribución de los barcos se ejecutaba en cinco plazos y el contrato se cerraba con un apretón de manos, sin necesidad de intermediarios legales.

La carpintería de Purro responde a una gran sencillez constructiva, característica básica de la arquitectura popular de la Galicia marinera, levantada sobre soportes de madera y piedra con cubiertas de teja. El mismo armador la ampliaba, a medida que aumentaban los encargos, de manera improvisada y desestructurada con la madera sobrante de las embarcaciones. Este oficio realizado al aire libre se enfrentaba con frecuencia a los caprichos meteorológicos. A menudo las marejadas y temporales enterraban el astillero y con él los barcos cuyos motores quedaban inservibles. Y en ocasiones el viento soplaba con tanta fuerza que arrojaba los barcos en construcción a la ría.

La Asociación Os Galos considera que no debe quedar en el olvido un negocio que contribuyó al desarrollo de su comunidad marinera. Por ello no descansó hasta lograr que este mes de agosto la Xunta autorizase su recuperación y rehabilitación y lo convirtiese en el único astillero de ribera en Galicia protegido por Patrimonio e incluido en su Inventario General.

La asociación no se encuentra sola en esta travesía. El museo marítimo y naval Massó, en la misma localidad, colabora para convertir la carpintería de Purro en un espacio donde se puedan exponer en su contexto original las colecciones de barcos tradicionales y herramientas. Así la vieja atarazana vivirá eternamente en un entorno donde el progreso no implica la destrucción de las arraigadas tradiciones del litoral gallego.

29 de ago. de 2011

Menorca.info - El armador sueco

Menorca.info - El armador sueco:
Probablemente Henrik Yngwe forma parte de una nueva generación de propietarios de barcos de época que rompen los esquemas de lo que uno pueda imaginarse paseando entre tantas joyas
La figura del armador de un barco como los que compiten en un evento tan prestigioso como la Copa del Rey de Barcos de Época, siempre va rodeada de una halo de misterio, sobre todo porque ser propietario de este tipo de joyas flotantes de más de 100 años, tiene unas exigencias de mantenimiento y dedicación no aptas para cualquier bolsillo. Sin embargo, lo que pudiera parecer un tópico se rompe cuando podemos conocer a uno de los armadores más jóvenes de este trofeo Panerai que hoy finaliza en Menorca. Se trata del sueco Henrik Yngwe, que por primera vez ha participado en la regata acompañado de su amigo Alexander Norberg en el “Naim”, un barco de época de 1950 de casi 15 metros de eslora. No traía uniformes a juego como el resto de barcos que compiten ni tampoco la madera y los cabos están en perfecto estado de revisión pero esta generación de armadores con la guitarra a bordo y que viaja en Ryanair, no se quedan atrás y el segundo día de regatas, salió a competir en su categoría con un par de uniformes recién comprados que estrenó con su compañero de fatigas. Espíritu de navegantes, espíritu de salvar obstáculos.Fisioterapeutay tramoyista en la Ópera Henrik Yngwe tiene 33 años y hace siete que compró el “Naim”. Tiene un negocio propio como fisioterapeuta en Estocolmo y combina su consulta particular con el trabajo de tramoyista oficial de la Royal Swedish Opera. Desde pequeño le apasiona el mar y de hecho, se define como un “boy scout de los barcos” ya que aprendió y colaboró mucho tiempo como voluntario en la marina sueca. Además también dedicaba su tiempo libre a la restauración de barcos tradicionales suecos, entre los cuáles nos habla del primer de vapor que tuvo el país nórdico. Hace siete años que soñaba con tener su propia embarcación pero la verdad es que no tenía en mente un barco de época como el que acabó comprando. Cuando se lo enseñaron, lo probó y el flechazo fue instantáneo. Sabe que su velero no luce igual que los demás pero aplica todo su esfuerzo y su empeño en mejorarlo día a día. Actualmente tiene su puerto base en Olhao, al sur de Portugal, pero como Menorca le ha seducido, está pensando que a lo mejor lo deja este invierno en el puerto de Maó. Conoce bien la zona de Balears porque durante el verano, que es cuando tiene sus vacaciones, siempre se dedica a navegar con algún amigo que le ayuda a mover un barco tan artesano como éste. Es su sueño hecho realidad y su expresión refleja una ilusión todavía latente. Un velero con aires egipcios La historia del “Naim” es un tanto peculiar. Algunos han dicho que su sólida popa fue construida para hacer frente a los mares escarpados del Mar Rojo pero otros afirmaban que, a juzgar por sus líneas, debía haber sido construido mucho antes de la década de 1950. Como tal no es exactamente un barco de vela tradicional mediterráneo y la mejor conjetura es que el diseño fue inspirado por los cúters de vela de la costa oeste británica pero usado como barca de carga por el Nilo hasta los años 50, cuando se transformó en yate de recreo para un banquero egipcio llamado Naim (de ahí el nombre). Dieciocho años más tarde apareció abandonado en una playa de Alejandría donde fue recuperado y trasladado hasta unos astilleros en Chipre para poder restaurarlo y botar de nuevo. En 1974, el “Naim” volvía a navegar con todo su esplendor y a partir de entonces, durante 30 años viajó por todo el mundo bajo el timón de sus armadores nuevos, un matrimonio formado por un inglés y una sueca que en 2004 se lo vendieron a nuestro protagonista.

22 de ago. de 2011

Zarpa hacia el Cantábrico el galeón La Pepa 2012

Zarpa hacia el Cantábrico el galeón La Pepa 2012
El galeón La Pepa 2012 ha zarpado esta mañana del puerto de Cádiz con destino al norte de España. El buque recalará en varios puertos del Cantábrico para difundir los valores constitucionales de la Carta Magna de 1812.

Este galeón es una réplica del siglo XVII. A pesar de su corta existencia, lleva ya acumuladas muchas anédotas: ha pasado por tifones en Singapur y ataques de piratas en aguas somalíes y en el mar de China. Nada que ver con los piratas de un rodaje publicitario del que la tripulación formó parte:
El barco, tripulado por miembros de la Fundación Nao Victoria llegará a Bilbao, el primer puerto, el 8 de septiembre. Le seguirán los puertos de Santander y La Coruña. Allí el público podrá visitar la exposición preparada en su interior: El galeón es un centro de interpretación itinerante y está abierto a cualquier destino: Finalizado el recorrido, el galeón estará de vuelta a Cádiz para los actos de 2012.


19 de ago. de 2011

El DOG formaliza la inclusión del astillero de Purro en el Inventario Cultural de Galicia - Faro de Vigo

El DOG formaliza la inclusión del astillero de Purro en el Inventario Cultural de Galicia - Faro de Vigo
D.G.P. - BUEU El antiguo astillero de ribera del barrio de Banda do Río, conocido popularmente como el de Purro, ya está oficialmente inscrito en el Inventario de Patrimonio Cultural de Galicia. El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó ayer la resolución de la Dirección Xeral de Patrimonio y oficializó la protección de un elemento que se caracteriza "pola súa importancia histórica e o seu interese científico, cultural e social". "O estaleiro de Purro está intimamente ligado á memoria colectiva de Bueu e a súa existencia está vinculada á actividade pesqueira", subrayan desde Cultura. La inscripción en el inventario se lleva a cabo después de un proceso de exposición pública en el que las administraciones y colectivos afectados pudieron presentar sus alegaciones. Con esta catalogación se pretende proteger un astillero que "é dos únicos de Galicia". Éste es el primer paso para su recuperación y puesta en valor porque se pretende que pase a formar parte de la oferta cultural del Museo Massó y convertirlo en un atractivo turístico para la localidad. Desde la Consellería de Cultura argumentan que el "principal valor" de estas instalaciones radica en el hecho de que son "a última testemuña que queda na zona dunha actividade que dominou as costas galegas e que hoxe está en vías de extinción". Recuerdan desde el departamento autonómico que solo en la Ría de Pontevedra llegó a haber más de un centenar de carpinterías de ribera y la de Bueu "é unha das únicas que sobreviviu, o que acrecenta o seu carácter emblemático". Patrimonio considera que las instalaciones son representativas de la "Galicia mariñeira", destacando que conserva su estructura y materiales originales. "É testemuño dun prototipo de arquitectura popular característica das comunidades mariñeiras que de non protexerse corre un serio risco de desaparecer", señalan. La resolución de la dirección xeral establece que se protege toda la superficie, que abarca unos 450 metros cuadrados, y todo el material y herramientas que hay en el interior. La inclusión en el Inventario Xeral do Patrimonio Cultural de Galicia implica la delimitación de un contorno de protección en las inmediaciones del astillero y que afectará a las obras que se pretendan ejecutar en los inmuebles colindantes. La asociación de vecinos Santa Ifigenia ya manifestó que ese perímetro le parece muy amplio y pedirá una reducción. Una vez finalizado este trámite lo importante ahora es determinar cómo se efectuará la recuperación del astillero y en qué condiciones. Esto se abordará el próximo mes de septiembre en una reunión entre Concello, Patrimonio, Costas y colectivos sociales.

13 de ago. de 2011

«VIII Xuntanza» hoy en A Mosqueira

«VIII Xuntanza» hoy en A Mosqueira



Vecinos y turistas tienen la posibilidad de navegar durante dos horas por la costa de Moaña a bordo de un galeón de la ría construido hace más de un siglo y recuperado hace un par de años por la asociación Sueste. El barco lleva por nombre Eliseo, el que le puso su primer armador, Eliseo Rey, en 1908. Es un barco que tuvo distintos usos como carguero a lo largo de su historia, tanto en la ría de Vigo como en la de Arousa. Transportó pescado, tejas, arena y madera y, finalmente, fue utilizado como auxiliar de las bateas.


Las salidas son los martes y jueves por las tardes. Los interesados han de inscribirse en el club náutico de Moaña. La asociación solo pide una contribución para los gastos de mantenimiento.


La última salida tuvo lugar el jueves. Participó un grupo de franceses que veranea en Cangas y que tiene vinculación familiar con el vecino de O Hío Antonio Portas, que ofició de pasajero y a la vez tripulante, ya que forma parte de la asociación canguesa Mar da Pedra, que también se dedica a recuperar barcos tradicionales.


Tras las explicaciones de Pablo Martínez, directivo de la asociación, el Eliseo salió del puerto deportivo empujado por su motor Perkins, una máquina adquirida de segunda mano en el año 1972 y restaurada en un taller moañés. Una vez fuera, con el barco aproado al viento, los tripulantes, ayudados por algunos de los pasajeros, izaron las velas, una cangreja con foque y trinqueta que suman 87 metros cuadrados de paño.


El barco navegó entre las bateas de mejillón y las de engorde de pulpo y almeja. Pablo Martínez ofreció de nuevo las correspondientes explicaciones. Pasó frente a las antiguas canteras de Meira con cuya piedra se hizo el puerto de Vigo. Allí, el patrón hizo una pausa para que todos pudiesen darse un baño antes de regresar a puerto. Fue una excepción, ya que no forma parte de la ruta.



Sueste organiza la octava edición de la Xuntanza de embarcacións tradicionais de Moaña que se celebra hoy. La cita es en el muelle de A Mosqueira a las 12.00 horas. Además del «Eliseo» y el bote «Sueste», acudirán barcos restaurados por distintas asociaciones de la ría, como Mariñeiros de Bouzas, Remadoira y Mar da Pedra. Podrán verse dornas, racús, gamelas coruxeiras y otros tipos de embarcaciones. Tras la concentración previa en A Mosqueira, los barcos saldrán a navegar por la ensenada de Moaña. Sobre las 14.00 horas fondearán frente al astillero de Carlagho, en el que trabaja la asociación Sueste, para comer. En años anteriores era el Concello el que aportaba las viandas. Hoy lo harán los propios participantes.