5 de ago. de 2012

Las dornas desafían a la lluvia en O Bao

http://www.farodevigo.es/portada-arousa/2012/08/05/dornas-desafian-lluvia-o-bao/671523.html

No fueron las mejores condiciones meteorológicas para la navegación, pero ninguna de las 35 dornas participantes en la tradicional regata de O Bao se amilanó. Durante algunos minutos la lluvia arreció y la ausencia de viento fue una constante durante prácticamente toda la regata, lo que obligó a disputar una prueba muy técnica en la que salió mejor parada la embarcación "Fuxe", de Amigos da Dorna Meca, que acabó cruzando en primera posición la línea de llegada. La de O Bao es una de las regatas más peculiares, ya que se parte desde tierra firme.
Las tripulaciones en O Bao tienen que aparejar las embarcaciones en la salida.  // Iñaki Abella A. G. - A ILLA Eran poco más de las 16,00 horas cuando se dio la salida a una de las pruebas de navegación tradicional más peculiares de cuantas se disputan en la ría de Arousa: la de O Bao en A Illa. Los tripulantes de las 35 dornas se precipitaron a sus respectivas embarcaciones mientras la lluvia arreciaba, ya que el secreto de esta regata reside en aparejar cuanto antes la dorna y enfilar el triángulo que deben realizar.
Sin embargo, la de ayer no fue una regata sencilla, ya que además de la persistente lluvia, que solo disminuyó su intensidad durante algunos instantes, la ausencia de viento también se hizo notar.
Este hecho convirtió la regata en una lucha técnica para aprovechar los escasos tres nudos que se llegaron a registrar como punta máxima de velocidad del viento.
Un ejemplo de las dificultades que atravesaron las embarcaciones para cubrir el recorrido fue cuando todas enfilaban la boya de barlovento navegando en bulina; todas se vieron obligadas a realizar un mínimo de diez cambios.
Precisamente en esa lucha por llegar a esa boya fue donde estuvo la clave de la regata, ya que la flota se dividió buscando la estrategia más correcta para llegar a la meta.
A quien le salió mejor esa estrategia fue a la embarcación "Fuxe", perteneciente a Amigos da Dorna Meca, que fue la primera en cruzar la línea de llegada tripulada por Brais y Manolo Parada.
La segunda en llegar a la playa de O Bao fue la Xarandeira, perteneciente a la asociación "Fasquía" de A Illa y tripulada por Odilo y Santi Mougán. Otra embarcación de O Grove, la "Faísca" consiguió la tercera plaza, mientras que la cuarta fue para "Nécora", de Braulio y Manolo Carterola, que cruzaron la línea de llegada antes de la "Pelijata", en la que participaban Pichón y Urraca.
El resto de las dornas fueron llegando a la línea de meta muy lentamente debido a la escasez de viento, pero con un elemento común: sus tripulantes totalmente empapados por la lluvia que apenas les abandonó durante la disputa de la prueba.
Carencia de instalaciones
La lluvia también fue un invitado de piedra en la ceremonia de entrega de premios, en la que además de los 70 participantes también se concentraron un importante número de personas que siguieron la prueba desde tierra. Eso les obligó a refugiarse a todos en el interior de la pequeña nave que tiene la Escola de Navegación Tradicional en O Bao, insuficiente a todas luces para albergar este tipo de actos. Precisamente, el director de la Escola, Salvador Allo, lamentaba ayer la situación en la que se encuentra la sede de la entidad, totalmente olvidada por parte de las administraciones competentes y "carente de un lugar en condiciones para celebrar este tipo de actos, que más que un evento deportivo, son también culturales".
Insiste Allo en que "todos echamos en falta la implicación de las administraciones en la recuperación de las embarcaciones tradicionales, lo que nos obliga a contar con unas instalaciones tercermundistas, una auténtica pena porque la navegación tradicional se ha convertido en uno de los escaparates que Galicia ofrece a otros puntos de Europa", algo que pudo verse recientemente en el viaje que integrantes de la Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial realizaron a la concentración de barcos celebrada en la localidad francesa de Brest.
La regata de O Bao es una de las más importantes de cuantas se celebran en la ría de Arousa, junto a la Volta a A Illa. Esta última fue la primera prueba que se celebró.

1 de ago. de 2012

Estilo danés en la ría de Vigo - Faro de Vigo


La goleta hizo una parada en el Liceo para recoger a varios pasajeros antes de sucar la ría. // Jorge Santomé  Tras tres meses de puesta a punto, Merak Nautalia ya lleva buena parte del año ofreciendo viajes en la goleta danesa que adquirieron el año pasado y que data de 1928. Gabriel Mallo, patrón y propietario, empleó ayer el barco para un viaje a la Illa de San Simón, aunque cualquier particular puede alquilarla por un día. ADRIÁN AMOEDO - VIGO Corría el año 1928 cuando tuvo lugar la puesta de quillla de la goleta de Merak Nautalia en el astillero Frederikssund, situado en Dinamarca. Más de 80 años de historia perduran todavía en cada esquina del barco que explota la empresa viguesa desde que la adquirieron a finales del año pasado. Con 24 metros de eslora, este imponente navío reposa habitualmente en el Naútico de Vigo. Sin embargo, ayer surcó una vez más la ría para enrolarse en la Ruta Marítima "O Cabaleiro das Cunchas". "No realizamos toda la ruta, pero hoy llevaremos a varios pasajeros hasta la Illa de San Simón, que es el tramo que toca", indica Gabriel Mallo, patrón y propietario de Merak Nautalia. Desde el año 2003, Mallo ofrece a través de su empresa diversas actividades con los tres barcos más de los que dispone en su flota. Además de poder hacer prácticas homologadas para obtener la titulación naútica deportiva, también se pueden hacer cursos de vela, radar, pilotaje o de navegación de altura. Por otro lado, la otra oferta que pone Merak a disposición de los amantes del mar y la navegación es la de poder alquilar los barcos. "Por lo general, si el grupo es de 12 personas o menos utilizamos los barcos de 13, 15 y 16 metros. Aunque siempre se puede elegir", indica Gabriel. A lo largo de un día (más o menos desde las 10.00 hasta las 21.00 horas), un grupo de amigos puede surcar la ría para descubrir varios de los puntos clave. "Las navegaciones que solemos hacer son a las Illas Cíes, Nerga, Barra, San Simón y Baiona, en ese orden", explica Mallo, que añade que suele realizar "dos o tres salidas por semana". Tradición Uno de los muchos encantos que tiene viajar en la goleta de origen danés es poder revivir la navegación que se hacía a principios del siglo XX. Concebido como un bacaladero, llegó a formar parte también de la patrulla costera de su país hasta que pasó a manos de diversos compradores. Tras tres meses de restauración, en sus camarotes (antes bodega) hay espacio para que duerman 15 personas y dispone de cocina y baño completo. Además, en la zona de popa hay una pequeña barra para ofrecer un refrigerio a los clientes, que tan solo hace que se vayan más contentos. "Lo normal es que en Vigo la gente esté acostumbrada a los catamaranes, y ver un barco como este causa impresión. No dejan de sacarnos fotos cuando nos cruzamos con uno", indica Gabriel, simpático. Alquilar por un día esta hermosa goleta ronda los 1.400 euros, pero como indica Mallo, "el que lo hace es porque tiene ilusión de agradar a sus invitados". En la página web "www.meraknautica.com" hay más información sobre todas las aventuras y servicios que ofrece esta empresa viguesa.

27 de xul. de 2012

El mar, expuesto en Rianxo

Acabó siendo parte de un ambicioso proyecto para dar a conocer la tradición del municipio, dentro del cual está también el Aula Activa do Mar. El Museo do Mar de Rianxo abrió sus puertas hace ahora cinco años y de ello daba cuenta La Voz en su portada del 26 de julio del 2007, informando, asimismo, de que era el primero de este tipo en toda la comarca. Actualmente también hay uno en Noia. «El mar que muchos rianxeiros llevan en los ojos es el que se refleja a la perfección en las tres salas de la rehabilitada Casa do Coxo», se explicaba. Maquetas de embarcaciones, dornas, gamelas, la recreación de una carpintería de ribera, paneles informativos sobre la importancia del mar como vía de comunicación.... todo tenía cabida. El inmueble forma parte de la oferta turística del municipio, está consolidado como tal y, por ello, fue ganando visitantes a lo largo de los años, según fue informando este periódico. De hecho, durante los primeros dieciocho meses de funcionamiento, por ejemplo, posaron sus pies en las instalaciones alrededor de unas 8.800 personas.

Un «Vaporín» y dos goletas para la bahía - La Nueva España - Diario Independiente de Asturias









DORNAS Y BOTES CON VELA CANGREJO, AYER, SALIENDO POR LA BOCANA DEL PUERTO DEPORTIVO. / MARCOS LEÓN Gijón, Susana F. SERRÁN

En medio de la tempestad propiciada por los recortes al carbón una exhibición de embarcaciones tradicionales en la bahía de Poniente hizo recordar ayer los mejores tiempos para el mineral. El principal culpable fue el «Vaporín» de San Esteban, un antiguo remolcador que, tras caer unos años en el olvido, fue recuperado para hacer gala de que, a pesar de sus 110 años, goza de un buen estado de salud.

«Quisimos rescatar de la chatarra lo que quedaba del barco, porque es una pena que algo tan antiguo desaparezca», afirma José Cardín, más conocido como «Pepe», gerente de Sidra «El Gaitero» y armador de un navío ya más que centenario. Construido en 1902 en los astilleros «Philip and Son Shipbuilders», en Darmonth (Inglaterra), fue adquirido para bajar el carbón de Turón a San Esteban de Pravia. «Cuando vimos que lo iban a destruir, nosotros, que somos muy aficionados de la mar, decidimos fundar una asociación para restaurarlo», comenta Cardín.

Con un máximo de doce nudos de velocidad, dieciocho metros de eslora, y tres tripulantes -entre los que se encontraban Dámaso García, patrón del barco, y su perro-, el «vaporín» se echó a la mar ayer en el Puerto Deportivo de Gijón.

Amarrada en el mismo pantalán estaba la goleta «La Evangelina Uno». Fabricado en 1912 en Freixo (Galicia), la misión del barco era transportar por las rías gallegas todo tipo de mercancías. «En este barco se hace todo mecánicamente, hasta la bajada de las velas», comenta su capitán, Enrique Rial, de 55 años. Pese a que en los años cincuenta se le puso motor, los tripulantes tienen que reunir todas sus fuerzas para arrancarlo. «Es un barco difícil de manejar porque tiene la quilla muy comida y es todo muy delicado», sentencia Ignacio Orejas, tripulante de la navegación de 46 años.

La hermana gemela del navío gallego, la goleta «Manuyael», llegó con retraso a tierras gijonesas porque tuvo que parar en Ribadeo por falta de viento. Imponente, y con aplomo pese a la demora, también se echó a la mar con sus otros compañeros. Dornas pesqueras de las rías gallegas de vela triangular, botes de vela cangreja de pesca de cercanía y una trainera de la asociación guipuzcoana «Albaola» participaron asimismo en el segundo día de las jornadas náuticas «Noegapolis», que se alargarán hasta el domingo y con las que se ha querido hacer honores a la mar que siempre dio vida y trabajo.

Ya en tierra, el colofón lo pusieron los talleres de astronomía y nudos. «Queremos que los niños aprendan las nociones básicas de las cartas de navegación y a amarrar los cabos principales», explica el instructor de las clases, Carlos Martínez, de 22 años. Una tormenta pilló «in fraganti» a los marineros echados a la mar en sus barcos centenarios, pero finalmente el sol se impuso para cerrar una jornada de historia impregnada con sal.

«Lo rescatamos de la chatarra porque es una pena que algo tan antiguo desaparezca», cuenta el dueño de un navío botado en 1902

23 de xul. de 2012

Rutas que descubren la vida marinera - Faro de Vigo

La tripulación atendiendo al marineroLeiro durante la explicación del funcionamiento de una batea.  // Gonzalo Núñez
El Museo Massó de Bueu organiza un año más eventos culturales en los que vecinos y visitantes pueden aprovechar para conocer la riqueza que ofrece la villa. Son actividades dirigidas a todo tipo de público y para disfrutar del verano desde otro punto de vista. Entre ellas caben destacar presentaciones de libros, visitas guiadas por el museo, talleres interpretativos y también rutas en barco por la ría de Pontevedra. Estas se hacen únicamente dos jornadas al año, cuatro veces al día. Una actividad muy solicitada tanto por los veraneantes como por los propios vecinos de Bueu.

ANDREA MALVIDO - BUEU "La mejor forma de disfrutar de un museo es vivir la experiencia en primera persona", sostiene Covadonga López de Prado, directora del Museo Massó de Bueu. Con esta misión se une al programa de actividades de la institución una serie de excursiones por la ría para mostrar a grupos de doce personas el encanto marinero de la villa. Una experiencia real que permite tomar contacto directo con el medio en el que se desarrolla la actividad pesquera, conocer de cerca el sistema de explotación de las bateas, la pesca del pulpo, el conocimiento de las señalizaciones marítimas y del entorno costero, y muy especialmente navegar en una embarcación que es un exponente de la carpintería de ribera tradicional.
Para ello, el museo vuelve a contar con los servicios del "Chasula", un buque que abandonó su alma marinera para convertirse en una embarcación con fines turísticos. Es un barco pesquero de 14 metros, construido en el astillero de 1958. Pescaba con el arte del cerco, y navegó durante varias temporadas por las costas del Cantábrico en busca del atún y bonito del norte. Su actual dueño y patrón, Isidro Mariño Cadarso, primer director de la Escola de carpintería de Ribeira de Marín, lo adquirió en 2003, y lo restauró con sus propias manos para convertirlo en un exponente del patrimonio marítimo gallego.
Esta particular ruta comienza con un vídeo introductorio y una breve explicación dentro de las instalaciones del museo marinero, y continúa con una visita marítima de dos horas de duración.Isidro y Leiro, el marinero del barco, se encargaron de explicar las artes marineras mientras los visitantes pudieron curiosear por todas las instalaciones de la nave. En un momento dado Isidro fue llamando a los grumetes para que tomasen el timón y manejasen el buque, una experiencia que permite disfrutar de una manera diferente del encanto del mar.
Para conocer en primera persona cómo se trabaja en las bateas, el patrón dirigió la embarcación al lado de un bateeiro para poder explicar de forma directa cómo se desarrolla la cría y recolección del mejillón. La mayoría de los tripulantes desconocía el funcionamiento de esta práctica. "Coger la cuerda, soltarla. Volver en meses. Coger la cuerda, soltarla. Volver en meses. Menudo trabajo", suspiraba uno de los visitantes mientras se hacía a la idea de lo que es trabajar en las bateas.
Las lecciones que se dieron a bordo fueron sin duda más que efectivas pues algún que otro tripulante ya está deseando repetir la experiencia. Una vez finalizado el viaje, y ya con los pies en la tierra, los participantes tuvieron claro que "la vida del marinero es todo lo contrario a lo que nos podemos imaginar los de tierra", reflexionaba otro de los participantes. A pesar de ello, la tripulación del "Chasula" se mostró muy satisfecha y agradecida. Con aplausos, los doce grumetes se despedían del capitán y su marinero hasta la próxima visita.