28 may. 2011

El balandro «Joaquín Vieta» encalla en la lucha de la ría noiesa

El balandro «Joaquín Vieta» encalla en la lucha de la ría noiesa
El balandro «Joaquín Vieta» encalla en la lucha de la ría noiesa
Hace varios días que los noieses amanecieron con un balandro de renombre encallado frente al malecón de Gasset.
Se trata del Joaquín Vieta, una embarcación restaurada hace más de un año por un colectivo bautizado con el mismo nombre que lo hizo volver a la vida para representar a la localidad de Avilés de Taramancos en encuentros marítimos generalmente protagonizados por embarcaciones tradicionales.
Esta comedida finalidad etnográfica se ha visto, en las últimas jornadas, trastocada por el choque de pareceres que enfrenta a la clase política local. Es por eso que tanto esta asociación como el recientemente fundado colectivo Escolleira decidieron aprovechar el Joaquín Vieta para convertirlo en el escenario de sus propuestas. Que, cabe decir, se resumen en la pancarta que cuelga a babor: «Quero entrar no porto de Noia. É preciso o canal coa escolleira e un arco central da ponte con 20 metros».
Según explican en la agrupación Escolleira, la intención de esta iniciativa es hacer comprender a la gente las posibilidades que tendría Noia con un puerto en la misma villa. La idea de ambos colectivos es que de momento el balandro continúe encallado en la ría a la espera de que se resuelvan las negociaciones que existen entre los partidos políticos para conformar el futuro equipo de gobierno. «A nosa ría precisa ter a escolleira rematada para que as embarcacións poidan navegar sen problema e volver a ser a vila que foi Noia hai tempo», explica Artur Lago, representante de la agrupación.
La polémica del puente
El otro caballo de batalla de esta reivindicación es conseguir que el puente que atravesará la ría y que comenzará a construirse después del verano tenga una altura, en alguno de sus arcos, de más de 20 metros, lo que permitiría a un gran número de embarcaciones navegar con normalidad por el estuario del Tambre.
Pero mientras la batalla de poder que están librando los partidos políticos no llega a algún puerto, en el colectivo al que pertenece Artur Lago han decidido que no cesarán en su empeño de seguir promocionando el proyecto con el que sueñan. Dicha idea pasa por la finalización de los diques que conforman la escollera para hacer a partir de esa estructura un puerto en el se podrían amarrar, según sus cálculos, más de mil embarcaciones. La recuperación de la playa de Labarta es la otra gran pretensión.

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