5 ene. 2011

Calafell rescata su pasado marinero

El calafate cepilla la madera de una vieja barca. La nave tiene casi 80 años, pero el mar aún ha respetado alguna de sus maderas. Sin embargo será necesaria una profunda restauración si quiere volver a navegar. Hoy ese trabajo ya casi nadie lo hace. La fibra de vidrio y otros materiales han arrinconado al esfuerzo y la las manos curtidas.


En una vieja nave que fue una destileria y que data de 1868, Calafell ha habilitado un lugar con olor a salitre. La iniciativa ha sido de la Associació Patí Calafell. El objetivo es crear un ecomuseo que permita descubrir no sólo la tarea de la restauración y construcción de barcos, sino también observar algunas barcas que fueron precursoras en la pesca y la navegación de ocio.

Los viejos patines de madera, alguinas embarcaciones de vela latina, viejos botes que salían a la pesca de la sardina, y grabaciones que rescatan de un pasado en blanco y negro la tradición marinera de la localidad. De cuando las olas llamaban a las puertas de las casas y las redes se extendían sobre la arena de la playa mientras las mujeres remendaban los rotos.

Velas tradicionales

La entidad ya ha comenzado a recibir embarcaciones procedentes de otros puntos de Catalunya e incluso ha votado una barca de vela latina que ha sido recuperada de la destrucción. Uno de los miembros de la asociación, Ferran Barri explica que el objetivo es que frente a las costas de Calafell vuelva a haber velas tradicionales.

La dársena habilitada en la vieja destilería del Hostal es también un ecomuseo de la vida maniera que está abierto al público y donde licenciados en historia recuerdan ese pasado de Calafell. Adedmás se ha recuperado una construcción de stilo indiano, como algunas de las que se levantaron en la época.

De momento ya se han restaurado una decea de embarcaciones y se muestran cinco audiovisuales simultáneamente que incluyen dos cortomerajes de proyección propia y un ciclo de cine relacionado con el mar, que consta de cuatro películas.

Para la restauración de las embarcaciones históricas se ha contado con el asesoramiento de viejos marineros de la localidad, que también participarán en charlas que se abrirán al público. El objetivo es establecer un ciclo de tertulias marineras en las que lo pescadores recuerden esa época. También se busca que los escolares del municipio pasen por el ecomuseo del mar para conocer la tradición pesquera.

«Forma parte de nuestro patrimonio como cualquier otro monumento», señala Barri. «Perder estas barcas de nuestro pasado marinero es como perder parte de nuestra historia». Y lamenta que muchas de estas barcas de madera se están pudriendo amarradas en muchos puertos cuando todavía porían tener una vida sobre el mar.

Cedidas

Es como la embarcación que cedió un vecino de Girona sabiendo que su barca iba a recuperar su explendor y podía ser vista en un mueo. Esa embarcación de casi cien años fue una de las primeras que recuperó la entidad. En este sentido, desde la Associació Patí Català Calafell se apunta que están abiertos a recibir todo tipo de embarcaciones tradicionales para su restauración. Para los viejos marineros es como regresar a su pasado de Maderas y cuerdas.

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