Bueu inaugura su sendero litoral con ocho paneles y una aplicación para móvil - Faro de Vigo:
CÉSAR COLLARTE - BUEU La puesta en valor de los elementos culturales, históricos y medioambientales relacionados con el mundo del mar. Ése es el objetivo que persigue la puesta en marcha del sendero del litoral de Bueu, que fue inaugurado ayer en un acto al que asistieron, entre otros, el alcalde buenense, Félix Juncal; los concejales de Cultura y Urbanismo, Andrés Lamosa y Martín Villanueva; así como Jaime Barreiro y Anxo Rajó en representación de las dos empresas que han hecho posible este proyecto, Estela y ePocketGuide.
La ruta litoral es una iniciativa municipal auspiciada a través de los Grupos de Acción Costeira (GAC) y cuenta con una inversión de 24.000 euros, de los cuales 4.000 son aportados con fondos municipales. Se trata de un sendero de 5 kilómetros de longitud entre Pescadoira y la fábrica de salazón de Mourisca, jalonado por ocho paneles y balizas informativos acerca de diferentes aspectos del Bueu marítimo. Sin embargo, el trayecto es ampliable hasta Cabo Udra y el aula de la naturaleza.
Así, el primero de ellos, ubicado en Pescadoira, habla de los orígenes del municipio, del Bueu romano. El segundo ofrece información sobre la lonja y la plaza de abastos. El tercero sobre el Museo Massó. El cuarto sobre las embarcaciones tradicionales. El quinto sobre la carpintería de ribeira de Purro. El sexto sobre las bateas. Y el séptimo y el octavo son sobre la fauna y la vegetación litoral, respectivamente. El material empleado en los paneles es el metal, por ser considerado más moderno y por ofrecer una mayor visibilidad de los contenidos expuestos.
Además de los paneles se han editado folletos informativos en tres idiomas (gallego, castellano e inglés) y se ha colgado todo el material en la web www.culturadebueu.org. El acceso puede realizarse tanto de forma directa como a través de un código QR que incorpora cada uno de los paneles del recorrido. Pero la principal novedad del proyecto es la creación de una aplicación para teléfonos móviles, desarrollada por ePocketGuide, que ha desarrollado su propia guía de viajes para smartphones con rutas por las principales ciudades de España. Mediante la aplicación, los usuarios de smartphone pueden acceder a cada uno de los puntos de la ruta y disponer de datos como la geolocalización, imágenes, una descripción y otros elementos de interés. También se accede a un archivo de audio con el texto del panel.
6 de xan. de 2013
3 de xan. de 2013
Málaga - Recuperadores de la tradición del sardinal - Málaga Hoy
Málaga - Recuperadores de la tradición del sardinal - Málaga Hoy:
Tres emprendedores se embarcan en la aventura de volver a construir sardinalesJ. C. CILVETI |
Tras realizar un curso de carpintería de ribera y aprender los fundamentos de la construcción de las barcas de pesca tradicionales de Málaga, José Manuel Montes, Víctor David Gil y José Luis Ortiz, decidieron apostar por rescatar la memoria de los sardinales, unas embarcaciones malagueñas que han caído en el olvido.
Constituidos en la asociación de carpinteros de ribera Stella Maris, estos tres emprendedores comenzaron a investigar sobre este tipo de embarcación, llegando a la conclusión de que los sardinales fueron mucho más abundantes que las reconocidas barcas de jábega. En una proporción de 4 a 1 con respecto a las barcas con artes de jábegas, los sardinales, durante muchas décadas pescando sardinas y boquerones con unas redes denominadas ‘de corte’, fueron las embarcaciones más usadas para la pesca en todo el litoral malagueño.
Con una construcción un tanto anárquica en cuanto a sus dimensiones, los sardinales que por norma general medían 5 ó 6 metros de eslora y desplazaban entre 300 y 350 toneladas, llevaban una vela latina para navegar, además de disponer de varios remos que su tripulantes (entre cuatro o cinco) usaban generalmente para las maniobras.
Recientemente galardonados en Vélez - Málaga con el premio al Mejor Proyecto Empresarial, estos tres malagueños, en breve iniciarán la construcción de su primer sardinal; una obra que realizarán gracias a la ayuda del ayuntamiento de El Borge que las ha cedido un local para comenzar esta aventura.
Con un coste por embarcación que no superaría los 2.500 euros y con la intención de que todos los materiales que se usen para la construcción de estas barcas sean de origen malagueño, la asociación de carpintería de ribera Stella Maris ha apostado por la recuperación de los sardinales.
Unas tradicionales embarcaciones que como seña de identidad, según refieren estos emprendedores, lucían en su casco una línea de color negro en memoria de los pescadores fallecidos en la mar, y que al parecer, es la responsable de que a los malagueños se les denomine como “boquerones”.
Con una construcción un tanto anárquica en cuanto a sus dimensiones, los sardinales que por norma general medían 5 ó 6 metros de eslora y desplazaban entre 300 y 350 toneladas, llevaban una vela latina para navegar, además de disponer de varios remos que su tripulantes (entre cuatro o cinco) usaban generalmente para las maniobras.
Recientemente galardonados en Vélez - Málaga con el premio al Mejor Proyecto Empresarial, estos tres malagueños, en breve iniciarán la construcción de su primer sardinal; una obra que realizarán gracias a la ayuda del ayuntamiento de El Borge que las ha cedido un local para comenzar esta aventura.
Con un coste por embarcación que no superaría los 2.500 euros y con la intención de que todos los materiales que se usen para la construcción de estas barcas sean de origen malagueño, la asociación de carpintería de ribera Stella Maris ha apostado por la recuperación de los sardinales.
Unas tradicionales embarcaciones que como seña de identidad, según refieren estos emprendedores, lucían en su casco una línea de color negro en memoria de los pescadores fallecidos en la mar, y que al parecer, es la responsable de que a los malagueños se les denomine como “boquerones”.
17 de dec. de 2012
El Progreso - A carpintería cobre outras necesidades
| Ché Ramón, sentado xunto a un motor mentres o seu pai sorrí, no peirao antigo de Viveiro. AMA |
A evolución da construción naval sitúa aos carpinteiros de ribeira a un paso da extinción. O celeirense Ché Ramón exerceu o oficio co seu pai, pero despois pasouse ao mobiliario doméstico porque lle gustaba máis.
OS TALLERES de carpintería de ribeira están en vías de extinción. O celeirense José Ramón Gómez Traveso, Ché Ramón, agora xubilado, é o testemuño vivo dunha profesión que vive os seus últimos compases. Con só 13 anos de idade iniciouse no oficio no taller que tiña o seu pai en Lavandeiras, que consistía nunha pequena nave, propiedade do Instituto Social da Mariña, onde gardaba as ferramentas necesarias para o traballo.
Ché Ramón, fillo de Alfredo Gómez, coñecido por O Xilgueiro, aprendeu o oficio ata os 15 anos, idade a partir da que xa facía traballos en solitario. Ao principio adoitaba traballar co pai e co irmán, pero o traballo empezou a escasear no municipio vivariense e provocou a marcha do proxenitor a Ferrol, onde emigrou tamén o seu irmán. Ambos traballaban no varadero da Graña, mentres o mozo permanecía en Celeiro.
As ranuras tapábanse con estopa e petróleo
Os carpinteiros de ribeira tiñan que calafatear os barcos para evitar que entrase auga polas ranuras que quedaban entre as táboas. Estas enchíanse de estopa (cáñamo), que se introducía cuns ferros, sobre os que se actuaba cuns martelos tipo mazo que tiñan uns cortes para reducir a molestia do ruído que facían, e fixábase con alcatrán (petróleo).
MEMORIA
As ferramentas dos carpinteiros de ribeira case desapareceron
A madeira encargábase con tempo, cortábase e deixábase secar algo antes de colocala nun barco
Nada ou moi pouco queda xa do traballo manual que facían os carpinteiros de ribeira, un oficio en vías de extinción igual que case desapareceron as ferramentas con que realizaban o seu traballo. O fillo de Ché Ramón ten no seu taller de Celeiro un expositor en que se exhiben as antigas serras, azuelas, cepillos de varios tipos -copeo, curvos...-, os ferros de machimbrar. a garlopa e o garlopín.
A madeira que se empregaba para a construción dos barcos había que encargala con tempo, cortala e deixala secar algo, aínda que ao ter como destino a auga do mar podía porse medio verde. Para as cuadernas utilizábase carballo e para bancear -cubrir o resto da superficie- colocábase táboa de piñeiro. «A madeira dura máis non mar pola sal e se logo a quitas e non lle fas un mantemento continuado, podrece».
5 de dec. de 2012
Conferencia sobre la recuperación del patrimonio marítimo - Faro de Vigo
4 de dec. de 2012
El centro de interpretación de Moreiras ya expone medio millar de artículos de colección - Faro de Vigo
Este centro de interpretación y divulgación dispone de medio millar de elementos expositivos que vale la pena observar y conocer atentamente y que pueden considerarse casi como "de colección".
Son artículos que guardan relación con todo tipo de aspectos ligados al mar, a la industria transformadora, a la recolección de algas y, en definitiva, a todo lo que huele a pasado del pueblo grovense.
Junto a las viejas fábricas de salazón rehabilitadas y convertidas en museos por sí mismas, el Concello dispone de naves en las que exponer variadas piezas y así dar a conocer su patrimonio a vecinos y visitantes.
Y lo mejor de todo es que la Administración local quiere más y está dispuesta a seguir intensificando y mejorando tanto el continente como el contenido de este museo, aderezándolo todo con propuestas complementarias como la celebración de una fiesta de exaltación de la salazón -en septiembre de 2013-, la colaboración con el Acuario O Grove -situado a escasos metros- y, a medio o largo plazo, con la construcción del centro de interpretación de la carpintería de ribera de Galicia.
Motores marinos, hélices, cuadros de luces, ruedas de timón -tanto de hierro como de madera-, timones de dornas y de otras embarcaciones, un banco de carpintero, redes de todo tipo y para casi todas las especies marinas, anzuelos y aparejos usados en tiempos ancestrales o cepillos, salvavidas y mazos son algunos de los artículos que forman parte del inventario.
Pero en el Museo de la Salazón, situado en el incomparable marco de la ensenada de Moreiras y Meloxo, también pueden verse antiguas bañeras y escobas, latas de conserva cuyas marcas trasladan al visitante a tiempos ya olvidados, boyas y artículos de labranza que se usaban también, o se usan aún, en labores de marisqueo.
Los raños, trueles, raspas de percebe, viveros de camarón, bicheros y espejos usados por las mariscadoras cobran en este museo un significado especial, como sucede con las embarcaciones tradicionales expuestas, la prensa de algas y todos los artefactos necesarios para elaborar sardinas, jureles y otros productos a la vieja usanza, con la sal como gran protagonista
Incluso pueden verse antiguas nasas, salabardos, viejos trajes de marinero, carreteras, remos, sondas, collares de conchas y un largo etcétera de artículos que convierten al Museo de la Salazón en uno de los elementos más importantes de O Grove.
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