6 mar. 2012

La goleta "Raquel C" sigue los pasos del "Hidria" y abandona el puerto de O Grove - Faro de Vigo


MANUEL MÉNDEZ - O GROVE Hace un par de años el vapor Hidria Segundo abandonaba el puerto de O Grove para instalarse en el Sur de España y buscar nuevas vías de negocio. Hace solo un par de días amarraba en Lanzarote otro de los buques insignia de la localidad meca y de toda Galicia, la goleta Raquel C. En ambos casos se trata de barcos escuela con problemas para subsistir y cuyos propietarios decidieron buscar fortuna en otros lugares. Es una nueva forma de emigración que, en el caso de la goleta Raquel C, lleva parejos infinidad de problemas que derivan en una muy compleja situación administrativa y económica, "y de lo que se trata es de buscar nuevas vías de ingreso o desaparecer", recalca Ainoa Sánchez, una de sus responsables. Después de haber organizado infinidad de actividades medioambientales y educativas, en ocasiones incluso con apoyo de la Xunta, la Raquel C llegó a perder la condición de "embarcación tradicional" cuando Portos de Galicia indicó que el reglamento que regula esa figura no contempla a este tipo de naves. Y el ente público le quitó aquel derecho después de que el mismo organismo hubiera instalado en el puerto de O Corgo un pantalán flotante "específicamente destinado a embarcaciones tradicionales especiales", entre las que citaba expresamente al Raquel C. Como se informó en su momento, incluso dejó de ser considerada "embarcación tradicional" después de haber sido la imagen de los "Encontros de Embarcación Tradicionais" celebrados el pasado verano en Carril, cuando se desplegaron acciones formativas que se recogían en un programa cuya foto de portada era, precisamente, la de esta goleta. Peder la condición de barco "tradicional", que puede parecer un mal menor, hace que la goleta no pueda beneficiarse de muchos de los proyectos en los que sí participaba antes, con apoyo de la Administración, y que tampoco pueda recibir las bonificaciones fiscales prometidas, que incluso podrían llegar al 90% de descuento en las tasas portuarias. De este modo, la Raquel C estaba obligada a pagar alrededor de 5.000 euros anuales, e incluso adeuda a Portos una cantidad cercana a los 3.000 euros. Pero claro, tras dejar de ser "embarcación tradicional" y a causa de la crisis, esta goleta ya no puede beneficiarse de los programas formativos y educativos que le reportaban ingresos, y si a esto se suman la inexistencia de exenciones fiscales y la disminución de turistas es fácil de entender que "un barco de estas características, en el que hay que gastar tanto dinero en labores de mantenimiento, no puede estar parado todo el año, quizás para trabajar solo en julio y agosto, y eso con suerte y si llegan turistas". Por eso, e incluso porque esta embarcación fue objeto de un robo aún sin esclarecer en el que perdieron diverso material, sus responsables han decidido emigrar y trasladarse a las "islas afortunadas" en busca de trabajo. Y es que allí, en Lanzarote, "incluso en temporada baja como la actual la ocupación hotelera puede rondar el 80%, y dado que alguno de los hoteles tiene capacidad para 1.500 personas, estamos hablando de mucha gente en la isla y vamos a intentar hacernos un hueco y organizar al menos uno o dos viajes diarios para que este negocio pueda ser rentable". Así lo explicaba ayer la propia Ainoa Sánchez, quien indica que "no nos quedó mas opción que marcharnos, ya que este año se presenta enormemente complicado". La goleta Raquel C zarpó sin hacer ruido y evitando el enfrentamiento con la Administración. Pero al fin y al cabo se fue, como en su día se marchó el Hidria Segundo. Un "museo flotante" que agoniza La goleta Raquel C pertenece a la Escuela de Vela Grove, que se ocupó de su restauración cuando era el Abuelos, un barco construido en 1985. Pero se reconvirtió en velero escuela cuya estampa se caracteriza por disponer de dos palos y un importante velamen. La citada escuela de vela se ocupó de la restauración entre el año 2007 y el 11 de julio de 2009, cuando se celebró la inauguración de esta goleta para, desde entonces, pasear y formar a decenas de miles de personas, pero sobre todo niños gracias a diferentes programas educativos y didácticos siempre vinculados al turismo medioambiental. La nave pasó a formar parte de lo que se consideraba "museo flotante" de O Grove, aunque en realidad ese valor museístico de la dársena de O Corgo y sus embarcaciones tradicionales nunca llegó a explotarse como tal. "No va a ser fácil, pero en Galicia ya no teníamos nada de nada" "Sin turistas con los que surcar la ría, sin escolares a los que mostrar los valores del Parque de las IIlas Atlánticas y sin ingresos que nos permitan sobrevivir, la única salida que nos quedaba era buscar otro puerto, y eso es lo que nos ha traído a Lanzarote", manifestaba ayer Ainoa Sánchez. "Estaremos aquí unos años en los que confiamos poder remontar el vuelo, para lo cual lo único que pedimos es trabajo; seguro que no va a resultar nada fácil, pero en Galicia ya no teníamos nada de nada", sentencia.

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